Un dormitorio libre en una casa de Springfield, Ohio
Un dormitorio libre en una casa de Springfield, Ohio, preparada para personas haitianas, en caso de que los migrantes no se sintieran seguros en sus propios hogares.
Fotografía: The New York Times

Las redadas migratorias de Trump generan refugios clandestinos

Comparte

Compartir en X Compartir en WhatsApp Copiar enlace
✓ Enlace copiado

Con información y material multimedia de The New York Times.

Continuación de la nota

Horas después de su toma de posesión, Trump ordenó al Departamento de Seguridad Nacional que revisara todos los programas de protección temporal.

El 2 de febrero de 2025 dio un golpe fuerte: puso fin al Estatus de Protección Temporal para Haití.

Fotografía documental

Migrantes abrazandose
Fotografía: The New York Times

Continuación de la nota

La eliminación de este estatuto fue de manera casi inmediata, a partir del 3 de febrero se canceló el programa que había permitido que sus beneficiarios vivieran y trabajaran de forma legal en Estados Unidos.

Dato destacado

Una inmigrante haitiana lloró al llegar a un hogar estadounidense

De la noche a la mañana, los habitantes haitianos se volvieron objetivos para ICE y las deportaciones, afectando a miles de personas provenientes de ese país. Una de las ciudades más afectadas fue Springfield, Ohio.

Fotografía: The New York Times

Continuación de la nota

Springfield es una ciudad de 58.000 habitantes situada entre Dayton y Columbu, con una comunidad de más de 10.000 personas haitianas.

Aunque algunos son ciudadanos estadounidenses, la mayoría contaba con el TPS e intentaban pasar desapercibidos. Sabían que regresar a Haití era imposible, al menos a corto plazo, y que su condición, aunque no permanente, les permitía permanecer legalmente en Estados Unidos.

Dato destacado

Muchos haitianos de Springfield se retiraron de la vida cotidiana

Pero esa aparente tranquilidad terminó y las constantes redadas llenaron de temor a las personas de Haití.

Fotografía: The New York Times

Continuación de la nota

La sociedad civil no se quedó de brazos cruzados ante la amenaza de deportaciones masivas, Iglesias y centros comunitarios organizaron servicios de oración, marchas y campañas de petición. Los voluntarios dirigieron simulacros de prácticas. Otros aceptaron actuar como tutores legales de niños cuyos padres haitianos temían ser detenidos.

Pero algunos hicieron algo más arriesgado: convirtieron discretamente dormitorios de invitados y sótanos amueblados en lugares de refugio.

Creando poco a poco una red de refugios. Personas comunes se organizaron para acoger a migrantes en domicilios particulares convirtiéndose en un frente de resistencia emergente e invisible.

En total, unas dos decenas de familias de migrantes encontraron refugio a través de la red, según Jean. Algunas otras familias haitianas lograron refugiarse en casa de amigos estadounidenses ajenos a la red.

Galería fotográfica

Una madre haitiana y su bebé encontraron refugio
Fotografía: The New York Times
El sótano de una casa de Springfield
Fotografía: The New York Times

Dato destacado

Una concentración en apoyo de los migrantes

No eran activistas experimentados.
Eran vecinos.

Fotografía: The New York Times